Para pagar el alquiler se deja mamar el coño con el casero
Llegó el día de cobro y yo sin un puto peso. Cuando el casero tocó la puerta, supe que tenía que ingeniármelas para no quedarme en la calle. Lo hice pasar a la sala y sin pensarlo dos veces me arrodillé frente a él. Pero el tenía otros planes; me hizo un mamada de coño riquísimo que nunca olvidaré. Le saqué la verga y empecé a chupársela como una perra desesperada, sintiendo cómo se endurecía en mi boca. Pasamos al sofá, donde me puso las piernas al hombro y me folló duro. Luego me puse en cuatro para que me diera por detrás, y después lo monté como una puta hasta que casi se viene. Finalmente, volví a ponerme en perrito y sentí su leche caliente llenándome el coño. Todo por no tener para pagar la renta.
6.722 vistas









