Mi novia amanece bien cachonda y me pide que le meta la verga bien duro antes del trabajo
Esa mañana la luz apenas entraba por la cortina y ya la tenía en cuatro, con esa tanguita negra metida entre las nalgas, mostrando todo lo que iba a devorar. No necesité más que verla así, con el culo levantado, para saber que amaneció con el coño babeando. Me acerqué y le metí los dedos sin avisar, sintiendo cómo se abría y se mojaba toda, hasta que estuve bien dentro, hasta la última falange, mientras ella gemía y empujaba hacia atrás pidiendo más. Se volvió loca, se montó en mi verga como toda una putita que sabe lo que quiere, llevando el ritmo ella, subiendo y bajando, apretando y soltando, sin dejar que yo controle nada. La follamos así, con ella encima, hasta que se vino contenta, bien abierta y satisfecha, lista para irse al trabajo con las piernas temblando y el coño latiendo, sabiendo que en la oficina va a recordar cada segundo de esta mañana. Así es ella, todas las putas mañanas necesita verga para llegar excitada a su jodido trabajo.









