Mi cuñada latina me regala una mamada y su culo como despedida de soltero
La muy culona estaba en mi casa con ese vestido short tan pegado que parecía pintado sobre su piel, marcando cada curva de su cuerpo tetón. En cuanto se enteró de la noticia de que me casaba con su hermanastra, me miró con esos ojos de zorra hambrienta y no perdió ni un segundo. Me empujó contra el sofá y en segundos ya la tenía chupando la verga como si no hubiera un mañana, con esa boca caliente y húmeda que me volvía loco. No pasó ni un minuto cuando ya estaba completamente desnuda, en perrito, ofreciéndome ese culo redondo y jugoso como despedida de soltero. Le di duro y sin piedad, sintiendo como sus nalgas rebotaban contra mis muslos mientras gemía como una perra. Luego se montó de espaldas, y uf, qué rico culo, verla moverse así encima de mí fue demasiado. Para terminar, con el miedo de que alguien nos encontrara en esa sala, le abrí las piernas con una sobre mi hombro y le metí la verga lo más profundo que pude, hasta que le dejé un creampie bien cargado. Ella se quedó toda contenta, sonriendo con esa cara de satisfacción, y me susurró al oído que esto recién empieza. Maldita sea, mi despedida de soltero no la voy a olvidar jamás.









