Amiga universitaria se dejo follar en perrito sin quitarse el jean ni la tanga
La invité a mi depa con la excusa de estudiar, pero ella sabía bien lo que quería. Llegó con unos jeans desgarrados bien ajustados y unas tetas pequeñas pero duras que se marcaban bajo la blusa. En la cama, cuando le bajé el cierre, vi que llevaba una tanga roja bien chiquita metida entre las nalgas. No hizo falta ni hablar. La puse en cuatro y le metí la verga, apenas corriéndole la tanga a los pies. Ella solo gemía bajito mientras yo le daba duro, sintiendo cómo se mojaba toda. No se quitó ni los jeans ni la tanga, solo abrió bien las piernas y disfrutó cada metida sin decir una puta palabra.
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