A la uruguaya bien ebria le meten la verga sin condón después de la fiesta
La noche de fiesta terminó y esta uruguaya ya no coordina ni las palabras, pero su cuerpo sabe perfectamente lo que quiere. Con la tanga negra todavía marcada en el culo y esos tacones tipo bota que apenas puede mantener puestos, el colombiano la lleva hasta la cama del hotel y sin preguntar le corre la tanga a un lado. Ella está tan borracha que ni protesta, solo abre las piernas y deja que le metan la verga entera, sin condón, sintiendo cada centímetro caliente llenándole el coño. Primero se la cogen en perrito, con ella apoyada en el borde del colchón, y luego le suben las piernas al hombro para enterrársela hasta el fondo, sin piedad. Cuando termina la primera culiada, ella queda tirada boca arriba, viendo el techo, completamente ida, pero sabe que la noche es larga y que ese cuarto de hotel modesto va a temblar más de una vez antes del amanecer.









