Follando con la nueva cajera peruana en un cuartucho de hotel barato

Apenas cerramos la puerta del cuartucho, el olor a humedad se sentía denso, pero a ella no le importó. Con ese vestidito holgado que apenas le cubría el culo, se volteó y me miró directo a los ojos, con esa sonrisa ladina de quien ya sabe lo que quiere. Me empujó contra la cama, me bajó el pantalón de un tirón y sin pensarlo dos veces le plantó un besito a mi verga ya dura, como saludándola. Luego, sin perder el ritmo, abrió esas piernas peruanas y se sentó sobre mí, despacito, sintiendo como la iba llenando centímetro a centímetro. Minutos después, yo ya la tenía volteada de costado, grabando con el celular su vagina depilada y ese culo parado, para luego ponerla en cuatro y clavársela bien profundo, hasta sentir que tocaba fondo con cada embestida.

9.954 vistas
🟢 ¿Te gustó este video? ¡Compártelo! ✨