Mi novia caliente me mama la verga y hasta un beso negro me hizo
Tammy llegó el fin de semana lista para su dosis de sexo casero. Se desnudó frente a mí y sin pensarlo dos veces se echo en la cama para chuparme la verga con una habilidad que me dejó loco. Agarra mi polla gruesa con sus dos manos mientras su boca trabaja sin descanso, humedeciendo cada centímetro. La muy puta se atrevió a bajarse hasta mi culo y darme un beso negro que me hizo temblar las piernas. Al verme excitado, se montó encima de mí y empezó a cabalgar como si no hubiera mañana, sus tetas rosadas rebotando al ritmo de sus gemidos. Terminamos en perrito, con ella gritando de placer mientras nos venimos juntos en una corrida bien lechera. Menuda puta resultó ser mi chica, siempre lista para complacerme.
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