Follé a mi madrastra gordibuena mientras dormía con su tapaojos
Aprovechando que mi padre sale a trabajar bien temprano, entré al cuarto sin hacer ruido. Ella seguía dormida con su tapaojos puesto, ajena a todo. Le bajé el calzón despacio y le manoseé ese culo enorme y blando que siempre me había vuelto loco. Se dejó hacer sin despertar del todo, y cuando le metí la verga en la boca empezó a chupar como una puta. En la cama, se abrió de piernas para que le masturbara ese coño depilado y jugoso. Me la cogí en cucharita primero, sintiendo cómo rebotaban sus nalgas contra mí, y luego le puse las piernas al hombro para clavarla bien hondo. Fue una aventura que me puso a mil. Hasta ahora ella ni se entera de que ya me la follé toda.
5.186 vistas









