Esta noche la tienes para ella solita, la muy puta no puede dejar de tocarse. Su novio la tiene bien abierta de piernas, metiéndole los dedos en ese coño peludo y chorreante, buscándole el punto G mientras ella se retuerde de gusto. Pero no para ahí, la muy viciosa también se está metiendo un consolador por el culo, sintiendo cómo se llena por los dos lados a la vez. Los gemidos no tardan en llegar, y cuando siente que ya no aguanta más, se deja ir, se viene a chorros como una verdadera adicta a la polla, empapando todo a su alrededor. Menuda puta, doble penetración casera que la deja temblando.
17.902 vistas









