Una gordita prohibida se pone su lencería roja y termino dándole verga
Ella llegó así nomás, con esa lencería de malla roja que le cubría todo el cuerpo en una sola pieza, apretándole cada lonja y dejando ver lo tetona y culona que es esta gordita sabrosa. Yo no aguanté las ganas, le dije que se veía deliciosa y en lo que me miraba con esa cara de puta ya la tenía contra la pared. Le le metí toda la verga mientras ella gemía como una perra. La puse en cuatro y le di bien duro hasta sentir que me venía, me la saqué y le bañé esas tetas enormes con mi leche caliente.
6.470 vistas









